jueves, 8 de abril de 2010

BUSCANDOME por el Camino


He tenido la oportunidad de hablar con buena cantidad de personas que se encuentran sin un horizonte en sus vidas por razones que van desde lo personal hasta lo laboral, desde lo sentimental hasta lo espiritual, desde la vida hasta la muerte.
La verdad que es algo que no nos deja bien pues toca la esencia del mismo ser, toca lo que más profundo se lleva en el alma: la persona en todo lo que ella es.
Pero, ¿qué es lo que nos conduce a estos límites donde, en la mayoría de las veces, no se ve una salida, al menos a corto plazo? ¿Qué puede hacer que una persona se deje acomplejar o hasta humillar, olvidando todo un pasado de progresos, de logros, de alcance de metas y triunfos?
Los momentos actuales son tan contradictorios que confunden al más avanzado de todos con su caudal de circunstancias que termina involucrándolo en una serie de circunstancias que afectan la propia vida que al final lo único que puede hacerse es pedir auxilio o echarse a morir para no afrontar el gran peso que siente sobre si.
Creo que no voy a dar respuesta a nada de lo que anteriormente aparece como preámbulo, pero sí quiero escribir valiéndome de experiencias contadas y algunas vividas de cerca con lo cual espero que los que lean estos párrafos puedan sacar sus propias opiniones.

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