"Aunque las nubes tapan el resplandor del sol, yo sé que él está detrás de ellas y que lo volveré a ver."
Pareciera que las nubes fueran capaces de quitarme al sol de mi vida, pero no! Sé que detrás de todo ese cúmulo de nubes y nubes que pasan y pasan, más allá de ese límite tan cercano, pero que me impide recibir directamente su resplandor; más allá de lo limitante de mi entorno... más allá, en la profunidad del universo, pero dentro de mi sistema "solar" está ese sol que me marca los días y las horas y cada instante de mi existir. Cuando él no está todo se vuelve menos claro, todo pierde su resplandor y se vuelve melancólico. Cuando él no está mi alma solo anhela su pronta aparición para poder seguir caminando confiandamente por los senderos de mi propia existencia... Porque allí está él! Y se asoma sonriente, como siempre, guiñando el ojo en señal de su alegría al verme frente al él, esperándolo. Ahí viene, él me da calor y ganas de seguir! Ante ti, sol de mi corazón canto la alegría de mi pasión por ti; ante ti que vienes a brazarrme con tu fuego de amor, solo que queda quietud y contemplación. Qué calma das a cada ritmo, a cada tic, tac del reloj del amor, qué serenidad y qué quietud despiertas en mi ser. Solo tú sabes quitar las tempestades que me atacan, solo tú sabes entender lo que hay en mi querer. Las nubes, mi sol, han servido para pensar más en ti, han servido para anoñarte y para desearte más presente en mí; las nubes han dado paisaje a mi cielo azul, ese cielo de amor que hay entre tú y yo y que me hace vivir siempre para vos. |
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